Algo que decir contra todos los abusos, que, en cualquier parte del mundo, sufre el hombre. Algo que decir con respecto a las personas que se gastan buscando un mundo más humano. Algo que decir del amigo y del enemigo. Algo que decir, porque en esta sociedad, los espacios llamados MEDIOS DE COMUNICACIÓN, esta en manos de unos pocos que la utilizan con poca o ninguna ética periodística.
Hace dieciséis años, una noche de octubre, sentado frente a mi escritorio en una ciudad pequeña (400 km al norte de Lima, Perú); no se sabía de Internet, ni de correos electrónicos; se sabía, más bien, de cielos estrellados, aire frio y blancos nevados; en ese tiempo pensaba en escribir algo sobre los 500 años del descubrimiento de este nuestro continente, AMÉRICA. Hace un año lo hice, habían cambiado mucho mi pensar y sentir, los nevados se estaban derritinedo y los astros habian cambiado su posición, lo que no cambiaba era las ganas de decir algo.
Hoy desde otra ciudad, poco más grande que la anterior (380km al este de Lima, Perú), con el mismo frio y cielo estrellado, ya sin nevados, luego de caminar por la vida, buscando respuestas a los interrogantes, dando soluciones a los problemas, vertiendo opiniones sobre la actualidad, el futuro y lo pasado; me encuentro con pocos derechos y muchos deberes… Y, no logro identificar si esta ventana es un derecho o un deber.
Sería mejor tomarlo como deber, ya que eso implica responsabilidad y dedicación. Preocupación por hacerlo lo mejor posible y dándole vida a la vida, viendo con el corazón, caminando con Él, que siempre ha sido camino...
ALGO QUE DECIR, quizá sea más que un pretexto de estar con ustedes, es un espacio de mi ser que lo comparto cuando tecleo estas palabras y aprieto el botón izquierdo del mouse para enviarles un modesto comentario de lo que es esto, nuestro Planeta Tierra.
Parece que habrá “ALGO QUE DECIR” para rato, por eso hay que renovar, en presentación y contenidos, en modos y sentidos, en métricas y rimas, en fin, en todo lo que pueda hacer de esta una ventana digno de sus lectores. No prometo que postearé, solo que lo haré con más dedicación. Desde lo que soy (Católico), desde donde estoy (Latinoamérica), desde lo que creo (Dios) y desde lo que defiendo (La vida).