domingo, 31 de agosto de 2008

“Prohibido fumar, ¡permitido abortar!”


Este jovencito es Samuel, no podre verlo sin dejar que un nudo sujete mi garganta. Yo cruzaba el tercer año en la universidad cuando se me coló en un mail, pero aun no nacía.

Se puede hacer mucho por niños que no tuvieron la dicha que tuvo Samuel, la dicha de nacer…

¡¡¡NO AL ABOROTO!!!

Abajo esta la foto que les decía, la foto de Samuel antes de nacer…

El fotógrafo profesional que documentó gráficamente una revolucionaria intervención quirúrgica por espina bífida practicada dentro del útero materno a un feto de sólo 21 semanas de gestación en una auténtica proeza médica, nunca imaginó que sus fotos se convertirían en uno de los más conmovedores y eficaces estandartes de la defensa de la vida frente al aborto. Conozca la historia completa de una foto y del pequeño héroe que es su protagonista, Samuel Alexander Armas.


“Prohibido fumar, ¡permitido abortar!”

La Suprema Corte de Justicia de la Nación ha dictaminado: el aborto antes de las 12 semanas de gestación es permitido en la Ciudad de México. No hay más. Los argumentos que presentaron para sustentar su decisión fueron de todo menos jurídicos, siendo que era justamente el carácter jurídico (o anti constitucional) de la ley, lo que se pretendía demostrar.

En el libro “La vida ante la corte” hay suficiente información jurídica que rechaza la constitucionalidad de dicha ley. Pero aún más: “el mensaje del libro es contundente. Si los ministros tuvieran que decidir por argumentos estrictamente científicos, médicos, biológicas, sociales, antropológicos… aquí hay una argumentación contundente a favor de la vida”… y, sin embargo, ocho de 11 ministros hicieron caso omiso…

Tanto barullo que se armó para prohibir el cigarro en lugares públicos, y, en cambio, la eliminación de miles de niños inocentes es permitida sin remordimientos de conciencia… “Prohibido fumar, ¡permitido abortar!”. ¿No es absurdo?

www.yoinfluyo.com

ver el video





Te llamo mamá, aunque a mi muerte le llames libertad…
Aunque tu cierres mis ojos...
Aunque no lata mi vida...
Aunque mis pasos tu frenes...
Aunque te sientes esclava y mi muerte sea tu libertad.
TE LLAMO mamá, e igual te voy a AMAR.
Te llamo Mama - Felipe Gómez (canción sobre el aborto)


jueves, 14 de agosto de 2008

RECIBIRÉIS EL PODER: ...y seréis mis testigos.


En Roma se dice que los jóvenes iban a ver a Juan Pablo II, pero que ahora van a escuchar a Benedicto XVI. Yo diría que él es” el hombre de las ideas claras y firmes”. ¿Hay otro que tenga eso?

Tuve el privilegio de verlo tres veces el 2006, no puedo definir bien lo que pasaba por mi corazón entonces, lo que sí puedo decir es que, cuando entraba a la Plaza San Pedro por la via della Concilizione, entre la multitud, me miraba y me decía: “La iglesia te necesita, Dios te necesita, Yo te necesito para cambiar este mundo”.

Quizá sea la voz de mi corazón, ¿por qué no? Quizá Benedicto XVI sabe que hay en mi corazón, pues no es muy difícil, en mi corazón como en el tuyo esta Dios. Pero entiéndelo bien, no me refiero al sentimiento ni el órgano, ese que late. Los griegos hablaban del corazón cuando querían referirse a lo más íntimo de la persona. A esa intimidad me refiero yo, allí habita Dios y El Papa lo sabe.

Por eso no es difícil hablarle a los jóvenes, lo difícil es hablarles desde Dios y más difícil aun hablarles con Dios, como hombre de Dios. Y eso es Benedicto XVI, un hombre de Dios. Y por lo mismo, no tiene miedo ni en Ratisbona; cuando le dejaba en claro a los musulmanes que Dios es un Dios de Amor y no de guerra, que la fe católica y la razón o la vida intelectual no se oponen; ni en Sídney cuando les pedía a los jóvenes que no cedan ante las tentaciones de una civilización relativista. El Papa no claudica a sus principios y valores cristianos para aumentar seguidores.

Todo lo contrario, el Papa nos invita a la santidad diciéndonos:

“…sed santos, sed misioneros, porque nunca se puede separar la santidad de la misión… … No tengáis miedo de convertiros en santos misioneros como San Francisco Javier, que recorrió el Extremo Oriente anunciando la Buena Noticia hasta el límite de sus fuerzas, o como Santa Teresa del Niño Jesús, que fue misionera aún sin haber dejado el Carmelo: tanto el uno como la otra son «Patronos de las Misiones». Estad listos a poner en juego vuestra vida para iluminar el mundo con la verdad de Cristo; para responder con amor al odio y al desprecio de la vida; para proclamar la esperanza de Cristo resucitado en cada rincón de la tierra.”


Himno de la Jornada Mundial de la Juventud 2008: 'Receive the Power'



VERSE 1
Da ogni dove siamo qua
riuniti ad adorar.
Con te in festa noi gioiam
In tutto il mondo ti seguirem.

(Cada nación, cada lugar,
se reúnen para adorarte.
En Tu presencia nos deleitamos,
Te vamos a seguir hasta los confines de la tierra)


CHORUS
Alleluia, Alleluia!

Receive the Power, from the Holy Spirit!
Alleluia, Alleluia!
Receive the Power to be a light unto the world!
(¡Aleluya!! Aleluya!
! Recibiréis el poder, del Espíritu Santo!
¡Aleluya!! Aleluya!
! Recibiréis el poder de ser una luz para el mundo!)


VERSE 2
Tu Espíritu nos llama
Responderemos a tu voluntad,
Testigos para siempre
De tu piedad y eterno amor.

CHORUS
Alleluia, Alleluia!
Receive the Power, from the Holy Spirit!
Alleluia, Alleluia!
Receive the Power to be a light unto the world!

(¡Aleluya!! Aleluya!
! Recibiréis el poder, del Espíritu Santo!
¡Aleluya!! Aleluya!
! Recibiréis el poder de ser una luz para el mundo!)


BRIDGE
Agneau de Dieu, nous t’adorons
Notre Seigneur, nous t’adorons
Pain de vie, nous t’adorons
Emmanuel, nous t’adorons

(Cordero de Dios, Te adoramos,
Señor, Te adoramos
Pan de Vida, Te adoramos
Emmanuel, Te adoramos)


Agneau de Dieu, nous t’adorons
Notre Seigneur, nous t’adorons
Pain de vie, nous t’adorons
Emmanuel, nous te chanterons toujours

(Cordero de Dios, Te adoramos,
Cordero de Dios, Te adoramos,
Señor, Te adoramos
Pan de Vida, Te adoramos
Emmanuel, siempre vamos a cantar.)


CHORUS
Alleluia, Alleluia!
Receive the Power, from the Holy Spirit!
Alleluia, Alleluia!
Receive the Power to be a light unto the world!

(¡Aleluya!! Aleluya!
! Recibiréis el poder, del Espíritu Santo!
¡Aleluya!! Aleluya!
! Recibiréis el poder de ser una luz para el mundo!)

Resumen de la Jornada Mundial de la Juventud 2008



ESCUCHA: un punto de vista de la Jornada

martes, 22 de julio de 2008

JOVENES: centinelas de la mañana

Desde 1986 se celebra La Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), todo comenzó con Juan Pablo II luego del Jubileo de los jóvenes en Roma en 1984. El Papa entregó una Cruz a los jóvenes de entonces. En 1985 El Papa dedica una Carta a los jóvenes y a las jóvenes del mundo y después anuncia la institución de la Jornada Mundial de la Juventud.



La primera celebración de estas jornadas se llevo a cabo el 23 de marzo de 1986, esto fue en Roma y se dio en una celebración diocesana, es decir, sólo para Roma. Fue entre el 11 y 12 de abril en Buenos Aires donde se llevo a cabo, de manera internacional, la Jornada Mundial de La juventud con el título: «Hemos conocido y hemos creído en el amor que Dios nos tiene».

Luego vinieron las jornadas de Santiago de Compostela (España), Czestochowa (Polonia), Denver (USA), Manila (Filipinas), París (Francia), Roma, Toronto (Canada), Colonia (Alemania) y este año Sydney. Siendo la más significativa la de Roma el año 2000 por el Jubileo que vivía la Iglesia (2000 años de su peregrinaje).

Comentaba el Cardenal Joseph Ratzinger:

“Tuve la oportunidad de conversar sobre estas jornadas con muchas personas que han participado en ellas, incluso con aquellas que habían llegado con una actitud decididamente escéptica. Pero no hallé a nadie que no se hubiese visto envuelto por esa atmósfera de este encuentro de la fe. De pronto se había vuelto bello ser cristiano

…Este Papa sufriente fue de manera particular una imagen de algo más grande, Cristo. El Hombre político debe transmitir un empuje juvenil para ser electo; las modernas profesiones de negocios presuponen una buena forma física. Es curioso cómo, precisamente en una sociedad que envejece a ojos vista, sigue creciendo el culto a la juventud. La enfermedad y la vejez deben quedar ocultas lo más posible. Y el Papa no las esconde, no puede y no quiere esconderlas.”




Un Hombre de Dios hablando de Dios a los jóvenes, sin subestimarlos, directo y claro, con autoridad y firmeza, sin menospreciar su inteligencia ni sus sentimientos. Pero el Papa habla a la razón de los jóvenes, no a sus pasiones, no a sus emociones que suelen ser pasajeras, le habla a su conciencia y de allí baja (o sube) a sus corazones para encontrar eco en las respuestas de caridad y servicio de los que tienen oídos y oyen.

Unas frases del mensaje de Juan Pablo II en la vigilia de oración en “TOR VERGATA” Roma 19 de agosto del 2000.

"Queridos jóvenes, con gran alegría me reúno de nuevo con vosotros, con ocasión de esta vigilia de oración, durante la cual queremos ponernos juntos a la escucha de Cristo, que sentimos presente entre nosotros. Es Él quien nos habla…

...“Y vosotros ¿quién decís que soy yo?” (Mt 16,15). Jesús quiere que los discípulos se den cuenta de lo que está escondido en sus mentes y en sus corazones y que expresen su convicción...

...En realidad, es a Jesús a quien buscáis cuando soñáis la felicidad; es Él quien os espera cuando no os satisface nada de lo que encontráis; es Él la belleza que tanto os atrae; es Él quien os provoca con esa sed de radicalidad que no os permite dejaros llevar del conformismo; es Él quien os empuja a dejar las máscaras que falsean la vida; es Él quien os lee en el corazón las decisiones más auténticas que otros querrían sofocar.

Queridos jóvenes, ¿es difícil creer en un mundo así? En el año 2000, ¿es difícil creer? Sí, es difícil. No hay que ocultarlo. Es difícil, pero con la ayuda de la gracia es posible, como Jesús dijo a Pedro: “No te ha revelado esto la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los cielos” (Mt 16,17).

...Quizás a vosotros no se os pedirá la sangre(con referencia a los mártires en Roma), pero sí ciertamente la fidelidad a Cristo. Una fidelidad que se ha de vivir en las situaciones de cada día. Estoy pensando en los novios y su dificultad de vivir, en el mundo de hoy, la pureza antes del matrimonio. Pienso también en los matrimonios jóvenes y en las pruebas a las que se expone su compromiso de mutua fidelidad. Pienso, asimismo, en las relaciones entre amigos y en la tentación de deslealtad que puede darse entre ellos.

Queridos amigos, en vosotros veo a los “centinelas de la mañana” (cf. Is 21,11-12) en este amanecer del tercer milenio. A lo largo del siglo que termina, jóvenes como vosotros eran convocados en reuniones masivas para aprender a odiar, eran enviados para combatir los unos contra los otros. Los diversos mesianismos secularizados, que han intentado sustituir la esperanza cristiana, se han revelado después como verdaderos y propios infiernos.

...Queridos jóvenes del siglo que comienza, diciendo “sí” a Cristo decís “sí” a todos vuestros ideales más nobles.

Gracias Dios por habernos dado como Papa (Padre) a Juan Pablo II, gracias por las Jornadas Mundiales de la Juventud, gracias por la vida, por el AMOR.

El Discurso completo del Papa Juan Pablo II a los jóvenes en la vigilia de oración en “TOR VERGATA” Roma 19 de agosto del 2000.

miércoles, 9 de julio de 2008

Quien ha encontrado un amigo...



...ha encontrado un tesoro.
(hacer cilck en la foto)

Casi una década caminando juntos, caminando hacia la casa del Padre.

Si pudiera hacer una recuento de mi corta vida, diría que empezó cuando conocí la verdadera libertad, la verdadera amistad y ahora que conozco un poco más, no podría dejar de caminar hacia la meta y caminando con ellos, mis amigos, las cosas se hacen mas fácil.
Quizá debería decir que no importa que sea difícil, que caminar con ellos hace que no pueda parar. Y quizá decirles que me atrevo a caminar más rápido y siempre con alegría.

Tengo muchos amigos y de distintos colores, distintos lugares, distintos pensamientos, distintos sentimientos... Son mis amigos. Pero cuando hablo de ellos, los de mi agrupación, no se como explicarles que esos amigos, son como mis hermanos. No nos une los mismos gustos, ni las ideas políticas, tampoco el mismo equipo de fútbol, es más a alguno ni le gusta el fútbol. Más de una vez hemos peleado por puntos de vista en varios aspectos, quizá nunca llegaremos a estar de acuerdo si "star trek" o "star wars" es mejor. Quizá nunca lleguemos a coincidir con nuestras ideas políticas ni musicales, quizá sigamos peleando por quien es mejor actriz o si es una perdida de tiempo ir a un museo o escuchar salsa.

Quizá y es lo más seguro, continuemos con nuestras discrepancias en gustos y colores. Pero nunca dejare de rezar y pedir por ellos, amigos que me acompañan en mi peregrinar y que siempre los llevo en mi corazón por que lo que nos une es una meta mucha mas grande que todas las metas juntas.

Un especial recuerdo a aquellos que estando lejos, dentro de nuestro continente y cruzando el charco, siguen perteneciendo nuestra agrupa. Un especial saludo a todos nuestros animadores, hermanos mayores, que nos dieron y nos dan el horizonte claro, el aliento necesario para seguir el rumbo. A nuestro Padre Fundador, Luis Fernando y al Papa Benedicto XVI, nuestro padre que mantiene firme la barca que hace mas de 2000 años zarpó y que hoy mas que nunca nos necesita firmes y santos para servirla, Gracias Padre porque nos das motivos para seguir en esta aventura que se llama "Vida Cristiana".

Un fuerte abrazo compañeros de la vida, un fuerte abrazo HERMANOS DE AGRUPACIÓN.

MVC (Movimiento de Vida Cristiana)


Centro Pastoral "Jesus Maria" Lima - Peru, 11 de Junio de 2005.

domingo, 15 de junio de 2008

Gracias Padre



¿Es más fácil ser Padre o ser Madre? ¿Es fácil ser Padre? ¿Es fácil ser Madre? Bueno, hablando de mi experiencia, fue mi madre la que estuvo siempre cerca, mi papá fue la figura distante, la figura de autoridad, y cosa que aun no comprendía, la figura de protección y estabilidad.

Si bien es cierto que, tanto el padre como la madre cumplen una función vital en la formación del hijo, hoy quisiera rendir homenaje a esa parte de la familia que es la columna vertebral y los ojos que guían a la familia hacia un horizonte de realización.

Hay personas que jamás pudieron decir ¡Papá!, en Latinoamérica, de cada 10, 6 o 7 son hijos sin padre, o mejor dicho, sin que les reconozca el padre. Para mi es difícil entender como hay personas que no puedan decir “papi” y eso si es penoso. Por lo mismo, hoy se hace necesario recordar todo lo que has hecho por mí.

Quizá, el solo hecho de poder decirte, cada vez que te veo, “hola papi” ya es toda un experiencia que a otros se la privaron. Por eso decirte Gracias…

Reivindicar a todos los padres, que a pesar de haberse ido, de no haberse quedado para verme crecer o para darme su apoyo en los malos momentos, el levantarme cada vez que me caía, o el enseñarme a hacerlo, para que en su ausencia me levante igual. A pesar de los pesares, me has engendrado.

¿Quien tiene un padre perfecto? El mío no lo es, el mío es un simple mortal. Un simple padre, como si fuera simple ser padre. Mi padre fue al quien tenía que pedir permiso para salir lejos de casa o de noche, él fue quien me resondraba en serio cuando me portaba mal, él que me prohibía cosas y me negaba otras. El era mi héroe cuando tenía cinco años, mi tormento cuando tenía quince y ahora que doblo esa edad es todo un libro de sabiduría. Ahora que contemplo de lejos mi adolescencia valoro mucho el brazo firme con el que me corrigió, y todas las resondradas que sirvieron para no desviar mi camino. Repito la pregunta ¿Quién tiene un padre perfecto? Pues sólo Jesús, Nuestro Señor. Dios nuestro Padre, ese es el modelo de toda paternidad. Y por ello también agradecerte, porque fuiste mi primera imagen de padre, mi primera imagen de Dios.

Que difícil es decirle a alguien que no tuvo un buen padre o no tuvo padre, “Dios es tu Padre”. Como dice Martin Valverde: “Hay mucha diferencia entre el concepto que tenemos de Él, de lo que es Él, Dios no es un Padre Dios es TU PADRE”.

No puedo decir que tengo el mejor padre del mundo, puedo decir que, si tuviera que elegir un padre de todos los padres del mundo, elegiría el mío. No es perfecto, es mi PADRE. Todos tienen uno, algunos nunca lo han visto, por muchas circunstancias.

Hoy deberíamos rezar por ellos, elevar una plegaria al cielo por su bienestar, donde estén, lo que hagan. A él le debemos la mitad de todas las cosas buenas que nos pasaron; cada vez que somos felices, pensemos que es gracias a esa persona que colaboró con nuestra madre para que viniera a este mundo.

Y, si cada vez que te pasa algo malo, lo maldices por no estar allí o por no haber estado allí, pues te diría que tu problema es serio, serio, pero tiene solución… La vida esta para ser feliz, sin ello no tendría sentido vivirla. Nuestros padres cumplieron con traernos al mundo, es nuestra tarea, y de ninguna otra persona, nuestra FELICIDAD. La solución es la reconciliación con la imagen paterna, el perdón a todos los errores que cometió, y las gracias porque a pesar de todo tubo un acierto, ese acierto lleva tu nombre.
La madre es aquella persona que te trata como un niño de cinco aunque tengas cuarenta, el Padre es aquel que te trata como un señor de cuarenta aunque tengas cinco. Entre esas dos tensiones hemos crecido, entre esas dos tensiones viviremos. Gracias por todo Papás, en especial al mío que aparte de darme la vida y su apellido, me dio su nombre que llevo con orgullo.
Gracias al mejor de todos los padres, NUESTRO PADRE DIOS… TAYTA DIOS.
MARTIN VALVERDE: Gracias Padre


martes, 26 de febrero de 2008

El Corazon de la Iglesia




“…César (Nerón) había ordenado que antes de tres días quedasen encerrados en la cárcel de Mamertina (cárcel para reos de muerte) Pedro y Pablo…
¡Escóndete, maestro! ¡Huye de aquí! ¡Lejos de la fiera!
…A la mañana siguiente, muy temprano, dos figuras envueltas en negros mantos se encaminaban, siguiendo la vía Apia, hacia la Campania. Eran Nazario y el apóstol Pedro, que abandonaban Roma y a sus torturados hermanos…”


Nerón había empezado una carnicería contra los cristianos, después de incendiar Roma, para tapar su aberración genocida. Roma, centro de la cultura y el poder, estaba gobernada por un hombre tirano, loco, narcisista, depravado. Él era el producto de toda una civilización que se perdía en el placer y la banalidad, donde el sinsentido crecía en un círculo vicioso, y no sabía cómo llenar ese vacío que cada día aumentaba en sus corazones.

En ese lugar, lugar de muerte y pecado, lugar de desolación y desesperanza; ahí quiso Dios poner el corazón de la Iglesia, porque “donde abundó el pecado sobreabundó la gracia” (Rm 5,20).

La persecución de Nerón hacia los cristianos fue cruenta y despiadada, hasta llegar a matar a niños y ancianos sin el menor remordimiento; más aún, convirtió eso en un espectáculo popular.

Los primero cristianos en Roma supieron del martirio y del dolor, de perder a sus seres más queridos, de ver morir (muerte gloriosa) a PEDRO el primer Papa, el padre de la cristiandad, el representante de Dios en la tierra, y al apóstol de gentes PABLO.

“…Y como los más valerosos y entusiastas entre los creyentes yacían en la cárcel, como a cada instante llegaban las voces de los mártires y la noticia de los ultrajes, como aquella desgracia era superior a cuanto podía imaginarse, no había uno que no temblara por su propia fe y se preguntase: ¿Dónde está Cristo? ¿Por qué permite que triunfe el mal?... Soy viuda, no tenía más que a mi único hijo. ¡Devuélvemelo Señor!... Los esbirros ultrajaron a mi hija y Cristo lo ha permitido…”
Los primero cristianos también supieron del AMOR y la fidelidad, del ardor que consume los espíritus que han encontrado la verdad, espíritus enamorados de la misión, de anunciar la vida nueva en CRISTO, el camino de la salvación; los primeros cristianos supieron de la fe. Mas esa fe no era espontánea ni ingenua, esa fe era producto del testimonio de unos hombres dispuestos a morir amando y amar muriendo, testimonio de los apóstoles.

“…Pedro volvió a hablar. Empezó con voz imperceptible.
-¡Hijos míos! Yo mismo vi crucificar al Redentor en el Gólgota. Yo mismo oí los golpes del martillo con el que le clavaron en la cruz: y vi como ésta se levantaba en alto, para que el pueblo no perdiese el espectáculo de su muerte… Cuando me volví después de la crucifixión, exclame con el mismo dolor que sentís ahora vosotros: “!Hay de mí, Señor! ¿Eres Dios? ¿Por qué has muerto y por qué has entristecido los corazones de aquellos que creían que había venido tu reinado?” Pero Él, nuestro Dios y Señor, resucitó al tercer día después de su muerte. Y nosotros, convencidos de nuestra miseria y pequeñez de nuestro espíritu, nos hicimos más fuertes y desde aquel día nos dedicamos con afán a sembrar su semilla...”

Apóstoles, son ellos que renunciando a sus vidas, allá en Betsaida, siguieron al Maestro. “Señor ¿a quién iremos? tú tienes palabras de vida eterna” (Jn 6,68). Porque el que se encuentra con el Señor no queda igual. El que se encuentra con Él -como diría en una de sus homilías San Josemaría Escrivá de Balaguer- y lo sigue, le acompaña una alegría, recia, profunda, constante, que sólo desaparece cuando se apartan de Él.

“…Os hablo en nombre de Cristo. No os espera la muerte, sino la vida; no la tortura, sino la delicia inefable; no suspiros, no lagrimas, sino canticos alegres. Yo, el apóstol del Señor, os digo: ¡Oh viuda, tu hijo no morirá; renacerá a la vida eterna y tú te unirás a él muy pronto! ¡A ti, padre, a quien los esbirros deshonraron la hija inocente, te prometo que la encontrarás más pura que los lirios del valle! ¡A vosotros que vais a presenciar el martirio de personas queridas, a vosotros todos, infelices, temerosos, a vosotros los que debéis morir, os declaro, en nombre de Cristo, que despertareis de vuestro sueño para vivir toda una vida de felicidad! ¡En nombre de CRISTO, haced que la venda caiga de vuestros ojos y que se inflamen vuestros corazones!”

Fue en Roma donde martirizaron a los cristianos, fue allí donde Dios quiso fundar su Iglesia. Ni Napoleón, ni los bárbaros; ni los cismas, ni los protestantes; ni nada, ni nadie han podido destruirla. Roma centro de la catolicidad, casa de Pedro el Papa.
Uno contempla estos pasajes y atónito se pregunta: ¿Qué es lo que hace de un hombre, una fiera tan cruel? ¿Qué es lo que hace de un hombre, verdaderamente hombre? ¿De qué estaban hechos los primeros cristianos para soportar tales vilezas y oprobios?


“…Señor –dijo Vinicio–, al despuntar el día hazte conducir por Nazario a los montes Albanos, donde iré a encontrarte. Después te llevare a Ancio, donde nos esperará una nave para transportarnos a Nápoles y a Sicilia…
...Esconde tu sagrada cabeza –decían otros-. ¡No permanezcas en Roma! ¡Ve a otra parte a sembrar la verdad, a fin de que esta no perezca contigo y con nosotros! ¡Escóndete maestro! ¡Huye de aquí! ¡Lejos de la fiera!...
Por último, hasta Lino volvió hacia él su cabeza temblorosa:
-Señor –le dijo-, el Redentor te ordenó que apacentaras su grey, pero ésta no se halla aquí; ve, pues, adonde puedas encontrarla. ¿Por qué has de permanecer en Roma más tiempo?… Tú eres la piedra sobre la cual se ha edificado la iglesia de Dios… Mira nuestras lágrimas- repitieron los presentes.
También se había inundado en llanto el rostro del apóstol. Se levanto luego y extendió sus manos sobre los fieles, diciendo:
-¡Alabado sea el nombre del Señor y hágase su voluntad! ”

No cabe duda que la mirada humana sea limitada; que hace falta elevar el espíritu para tener un mejor panorama; no cabe duda que donde ve el hombre común muerte y desolación, el cristiano ve una misión por cumplir (luchar contra eso).

Pedro, el mismo que negó tres veces al Señor, Pedro, el que no quiso lavarle los pies, el mismo que con su amor iracundo corto la oreja al soldado que fue a tomar prisionero al Maestro; ese mismo Pedro, fue el pilar de la Iglesia cuando empezaba a dar esos primeros y firmes pasos. Ese mismo Pedro fue quien enfrento el terror y la muerte allá en esos lugares, allá en esos tiempos. Y, más que admirar la fuerza y la fidelidad de Pedro, admiro su humildad y piedad hacia el Señor.

En estos tiempos se resalta la fuerza y la constancia como virtudes necesarias para poder alcanzar nuestros objetivos, para alcanzar el éxito; sin reconocer que somos débiles e inconstantes. Se nos pide valor para enfrentar las dificultades y conocimiento para resolver los problemas. Y lo que nos falta es sabiduría, sabiduría y amor para buscar en el lugar adecuado todo eso, es decir: fuerza, constancia, valor y conocimiento.

“ …Las arboledas húmedas de rocío absorbían los primeros rayos de sol, despidiendo vivos resplandores a través de la ligera niebla matutina; se distinguían campos, casas, cementerios, aldeas, y los templos ocultos entre los árboles.
El camino estaba desierto… sobre las piedras de que estaba adoquinado el camino que conducía a la montaña resonaban los pasos de los peregrinos. Maravillosa aparición atrajo a las miradas del gran apóstol; le pareció que el círculo dorado, en vez de seguir el camino celeste, descendía de su altura para salir de su encuentro.
Pedro se detuvo, preguntando a su compañero:
-¿Ves aquel resplandor que se acerca a nosotros?
-¡No veo nada!- respondió Nazario.
Pedro, deslumbrado, hizo sombra a sus ojos con la mano y dijo después de breves instantes:
-Una figura viene hacia nosotros.
Pero no se oía ni una pisada en torno de los caminantes. El silencio era solemne; Nazario veía temblar las copas de los arboles, como sacudidas por una mano invisible.
La llanura iba aclarándose una vez más; el muchacho contemplaba sorprendido al apóstol.
-¡Maestro! ¿Qué tienes? –le preguntó asombrado.
El báculo de peregrino cayó de las manos de Pedro; sus ojos miraban fijamente hacia adelante, y su boca abierta denunciaba el más grande asombro; la sorpresa, la felicidad el éxtasis alternaban sobre el pálido rostro del anciano.
De pronto, extendiendo los brazos, cayo postrado, mientras con voz que nada tenía de humano exclamó:
-¡Cristo, Cristo!
Y bajo el rostro hasta el suelo, como besando los pies a un ser invisible. Después de largo silencio, del pecho oprimido del Apóstol brotaron las palabras:
-QUO VADIS,
DOMINE? (¿Adónde vas, Señor?)
Nazario no oyó respuesta alguna; mas en los oídos de Pedro resonó una voz triste, pero dulcísima:
-Si tú abandonas a mi pueblo, iré yo a Roma, para ser otra vez crucificado.
La frente del apóstol se apoyaba aún sobre el polvo del camino; Nazario temió que se hubiese desmayado o quizá muerto. Mas de pronto se levanto, y cogiendo con mano trémula el báculo, se volvió silencioso hacia las siete colinas de Roma.
El muchacho le siguió, repitiendo como un eco:
-Quo vadis, domine?
-¡A Roma! –respondió el apóstol en voz baja.
Y volvió a la ciudad."

A Roma, porque Roma era la misión, porque Roma era el centro del mundo, porque Roma tenía que ser cristiana y desde las siete colinas el Vicario de Cristo podría hacer de la Iglesia, una Iglesia UNIVERSAL, una Iglesia Católica. Porque «católico» proviene del griego καθολικός (katholikós), que significa universal.

Ignacio de Antioquía, discípulo del apóstol Juan y Pablo, en el año 110, da el testimonio más antiguo de este nombre: "Donde esté el obispo, esté la muchedumbre, así como donde esté Jesucristo esté la Iglesia Católica" (Carta a los Esmirniotas 8:2). En los tres primeros siglos de la Iglesia los cristianos decían "cristiano es mi nombre, católico mi sobrenombre".

Que grandeza la de Pedro, que valentía, que humildad, que docilidad al plan de Dios. Mientras unos piensan que, el obedecer es de débiles, se sabe que para aprender mandar y ser líder, primero hay que aprender obedecer y ser discípulo. Ese es Pedro, y lo han sido muchos Papas que en su tiempo les toco llevar el timón de este barco llamado Iglesia Católica Apostólica y Romana. Obedientes a la voluntad del Padre, siendo conducidos por María, “Madre de los Apóstoles”, se dejaron guiar por esa misma voz que Pedro, el primer Papa, oyera en la vía Apia; y con mano recia mantuvieron firme el timón por las turbulentas aguas de este mundo.

Me es difícil terminar estas líneas, porque es difícil saber lo que el Señor te pide, y como cristianos pertenecientes a la Iglesia Católica, no solo debemos hacer el bien y amar al prójimo como a nosotros mismos; como cristianos debemos discernir en cada instante de nuestras vidas la voluntad de Dios Padre; Así que dejo que termine el que comenzó: HENRYK SIENKIEWICZ, con su obra, Quo vadis?
"Pedro no tenía más que una sola respuesta para todas las preguntas que le dirigían:
-¡He visto al Señor!
En la noche de aquel día predico en el cementerio Ostriano y bautizo a todos los que querían purificarse con el agua de la vida.
Desde aquel día no falto nunca, siendo cada vez mayor el número de neófitos. Parecía que cada lágrima de los mártires había generado un cristiano, que cada suspiro lanzado en el anfiteatro(donde eran torturados los cristianos) había encontrado eco en mil corazones.
Cesar (Nerón) nadaba en sangre; Roma y el mundo pagano habían enloquecido. Pero los que sentían nauseas por todos aquéllos horrores, los que eran pisoteados y torturados, los infelices, los oprimidos, se agrupaban para oír la palabra de Dios, que por amor de los pecadores se había dejado crucificar. En aquel Dios, único digno de ser amado, encontraban lo que la sociedad de aquel tiempo nunca supo proporcionarles: ¡felicidad y amor!..."


martes, 25 de diciembre de 2007

"NAVIDAD ES JESUS"

“Hay muchas cosas que no vemos, pero que existen y son esenciales… Las cosas más profundas que sostienen la vida y el mundo, no las vemos, pero podemos ver y sentir sus efectos”

S.S. Benedicto XVI.





En estas fiestas del nacimiento del “Niño Jesús” se viven muchas experiencias singulares que cada vez me sorprenden más. Antes quizá era el hecho que la familia, la más cercana, se juntase y compartiese momentos de alegría, una comida, un baile, reventar cohetes o prender luces de bengala, etc.… Claro, es imposible no recordar la alegría, la ilusión y el ansia que acompañaba el esperar los regalos en ese día. Pero había muchas cosas más que en ese entonces no podía ver.

Ahora, en estos tiempos de modernidad, tiempos del teléfono móvil (celular), computadoras portátiles e internet inalámbrico, han cambiado muchas cosas pero la ilusión de esperar la navidad no. Antes, quizá era más difícil decirlo, ahora basta con digitar unas cuantas teclas y desearle a las personas que amamos “FELIZ NAVIDAD”.

La Navidad es para todos; contrariamente a lo que puedan pensar muchas personas al decir que hay muchos niños que no recibirán regalos y muchos hogares donde no se comerá el tradicional pavo; además esta, la lejanía de seres queridos, la enfermedad y la muerte que trae dolor y desesperanza; quizá pueda pasarnos por la cabeza que la Navidad no es para todos.




“…Mientras una cierta cultura consumista tiende a hacer desaparecer los símbolos cristianos de la Navidad ¡Sea el empeño de todos acoger los valores de las tradiciones navideñas!
S.S. Benedicto XVI.



Quizá sea que aún no vemos lo que no se puede ver con los ojos humanos, quizá nos falta elevar la mirada al cielo para ver (entender) que “NAVIDAD ES Jesús”, y Jesús es el camino la verdad y la vida.

En medio de los hombres que niegan la VERDAD y así corren el riesgo de convertirse en seres sin sentido víctimas del vacío del relativismo, es necesario afirmar que la Navidad es el nacimiento del SALVADOR, el único que puede darle un sentido pleno a mi existencia, el pequeño que le da alegría a mi corazón, paz a mi alma, fuerza a mi espíritu, claridad a mis ideales, firmeza a mis pasos y sobre todo esperanza, mucha esperanza en mis errores.

El Niño Jesús es el rostro tierno de Dios, es la prueba más sublime que Dios nos da su infinito Amor, que Dios piensa en mí y en ti. El nacimiento de Jesús, del Niño, es la llegada de la verdadera Paz, el verdadero Amor, la verdadera Alegría.

Vivimos en un mundo tan convulsionado y con tantos problemas, un mundo donde el hombre no logra convivir con el propio hombre, donde las personas mueren de hambre y son pocos los metros que los separan de aquellos que tienen para alimentar, con los más deliciosos manjares, a miles de personas y no lo hacen; vivimos en un mundo que se encierra en su egoísmo, mundo que genera hombres incapaces de salir de sí mismos para ver la necesidad de los demás. No son tiempos únicos, el egoísmo que se vive hoy en día se vivía en los tiempos que vino el Redentor, la Roma del emperador Augusto, Tiberio, Calígula etc., no era ciertamente el paraíso, sino todo lo contrario. La misma Jerusalén vivía tiempos de esclavitud y revoluciones, de injusticia y sufrimiento, de violencia y ambiciones de poder.

Hoy como entonces se puede cantar frente al pesebre: "Noche de Paz, Noche de Amor…" Porque llegó el RECONCILIADOR, para sanar nuestras heridas, para darnos esperanza, para consolar nuestras penas, para dar sentido al dolor. Para todo eso viene cada navidad el Niño Jesús. Por lo mismo la navidad es para todos, en especial para aquellos que más lo necesitamos. Viene para aquel que no tiene regalos y aquel que sufre dolor, aquel que perdió a un ser querido y para el que se encuentra solo, viene para el que tiene hambre y sed, para el que necesita vestir y vivir, para el que no tiene razón de existir y para el que vive sólo para juzgar, para el que está atrapado en sus mentiras y vive estafando, y también para sus víctimas, para los frustrados que hablan mal de todo y para los que no pueden librarse de sus odios, para ellos que el egoísmo les ha quitado su libertad. Viene por mí que aún no comprendo la verdadera dimensión de su entrega generosa y humilde.

Niño Jesús, enséñanos a ser como tú, y con la sencillez de tu vida podamos mirar con alegría este porvenir que espera de nosotros una respuesta firme y contundente, saber que contigo nace también el AMOR y la fuerza para vivir. Acércanos al corazón de tu Madre para contemplarte cada vez mejor y ver que en ti están todos nuestros anhelos, todas nuestras esperanzas.



FELIZ NAVIDAD AMIGOS